Capítulo 22. Embarazada.
Habían pasado un par de meses desde el enfrentamiento en la junta directiva.
Dos meses de una convivencia tan intensa que la línea entre lo fingido y lo real había desaparecido por completo.
Nicolás y Emma se comportaban como un verdadero matrimonio; se protegían ferozmente frente al mundo, compartían risas en la intimidad y se devoraban en la cama cada noche con una pasión que los dejaba sin aliento.
Sin embargo, el orgullo de ambos era más fuerte que lo que se sentían.
Deseaban con locura que