Capítulo 24. Salida del hospital.
Emma se despertó poco a poco, sintiendo una paz profunda. Al abrir los ojos, lo primero que sintió fue la mano de Nicolás sobre su estómago.
El mismo hombre que aterraba a los empleados estaba ahí, recostado a su lado, haciéndole mimos a su vientre. Ver a ese hombre tan duro convertido en un manojo de ternura era algo que le encantaba.
—Y pensar que creí que me quitarías a mi hijo en cuanto saliera embarazada —susurró ella, enredando sus dedos en el cabello oscuro de él.
Nicolás levantó la mira