Capítulo 20. Al caer la noche.
El silencio de sala solo era interrumpido por el leve sonido de las páginas al pasar.
Emma estaba acurrucada en uno de los lujosos sofás, con las piernas cruzadas y un libro entre las manos, intentando distraer su mente.
El sonido de la puerta anunciando la llegada de Nicolás la hizo levantar la vista. Él entró quitándose el saco, luciendo exhausto, pero igual de imponente que siempre.
—Llegaste primero que yo —dijo él, caminando a paso lento hacia donde ella estaba.
—Sí, hace rato. Samantha me