El puesto de avanzada, una estructura de hormigón devorada por el desierto, temblaba bajo la invisible presión del satélite Génesis. El punto rojo en el pecho de Lucía no era solo una mira telescópica; era un escáner de frecuencia neuronal. El sistema estaba intentando "mapear" su conciencia para que Lucía II, la copia perfecta, pudiera absorber los últimos fragmentos de su voluntad.
—Cero, si vas a hacerlo, hazlo ahora —susurró Lucía, manteniendo el arma apuntada al corazón del joven Prototipo