Mía apareció media hora después, sin el glamour de la noche anterior, pero con la misma energía imparable. Encontró a Valeria sumergida en el trabajo.
"Leo es un idiota. Pero es un idiota al que le salvaste la vida social anoche. Y le rompiste el código. Ahora, al trabajo."
Mía le deslizó a Valeria una nota: la Dra. Ramos (la fisioterapeuta) no podía asistir a la cita de esa tarde en el penthouse.
Mía susurrando le dice, "La Dra. Ramos tuvo un imprevisto. Le dije que tú, su 'asistente indispensable', lo ayudarías. Necesita ese masaje para su hombro. Es tu excusa perfecta para verlo vulnerable de nuevo."
"¡Mía, no! No voy a tocarlo. Lo que pasó anoche fue una locura. Además, Leo me matará."
"Leo tiene el hombro tenso por el estrés. Y si cancela, lo estresará más. Dile que te dio las instrucciones para la rutina de emergencia en caso de que ella faltara. Es por la eficiencia, Valeria. Y por cierto, Gabriela está en el vestíbulo, histérica, gritando que es la señora Ferrer. Parece q