La reunión familiar se llevó a cabo en la sala de estar de la mansión. Julliette, radiante a pesar de la hora, presidía la escena con Damián (padre de Leo) y Luna a su lado. Mía y Ethan estaban sentados, con una expresión de conspiración satisfecha.
Cuando Leo y Valeria entraron, Julliette fue la primera en levantarse. Ignorando a Leo, se dirigió a Valeria.
"¡Querida! ¡Un anillo de platino de un reloj! Solo a mi nieto, que tiene cuentas de banco ilimitadas, se le ocurre algo tan ineficiente y romántico", exclamó Julliette, tomando las manos de Valeria. "¡Bienvenida oficialmente a la familia, tienes mi bendición completa!"
Damián, el padre de Leo, se acercó a Leo y le dio una palmada en la espalda. "Al fin haces algo que no se puede calcular en un gráfico. Te felicito, hijo. Me has quitado un peso de encima: el miedo a que te casaras con un activo financiero en lugar de una persona real."
Luna abrazó a Valeria. "Tú eres la razón por la que mi hijo come canela en el café. Eres la única