CAPÍTULO 234. Lo que no debía saberse.
Capítulo 234
Lo que no debía saberse.
El amanecer llegó sin delicadeza, como una luz que se cuela por una grieta mal cerrada. Lejos de traer claridad, solo acentuó la tormenta de humo y el caos que flotaba sobre la ciudad. En el penthouse, ahora convertido en cuartel improvisado, nadie había dormido. No podían.
Cada minuto sin noticias de Gabriel era un hilo más tensando el pecho de Isabela hasta el límite del desgarro.
La fiscal Durán terminó una llamada cortando el aire con la mano.
—El equip