CAPÍTULO 223. No estamos solos.
Capítulo 223
No estamos solos.
La tarde se había convertido en una sombra larga cuando todos en la sala empezaron a darse cuenta de que la calma era una mentira que trataban de adoptar a fuerza.
En el penthouse la luz entraba apagada, como si incluso el clima también hubiera decidido contener su propia tormenta. Nadie hablaba demasiado; las palabras, cuando surgían, se rompían pronto en mitad de la garganta. Se movían con pasos medidos, con la sensación de que cualquier ruido grueso podía rompe