CAPÍTULO 117. El muelle de las sombras.
Capítulo 117
El muelle de las sombras.
El comisario convocó la reunión de crisis en la sala de operaciones con una frialdad que no dejaba espacio a dudas. El reloj marcaba una hora en la que la mayoría de la ciudad aún dormía; en la sala, las pantallas parpadeaban con imágenes del Jardín del Edén, recortes de cámaras y mensajes bancarios. La fiscal apareció detrás de él, con la cartera en la mano y la mirada de quien ha visto demasiadas cosas romperse frente a sus ojos.
—Salimos al puerto con cautela —ordenó el comisario con su voz seca—. Nadie improvisa. Nadie entra sin autorización. Julián, Isabela y Gabriel, ustedes manténgase al margen de la operación, no podemos permitir que civiles salgan heridos en un operativo o se nos suman problemas.
Gabriel no ocultó su impaciencia. Se puso de pie como si quisiera arrancar la puerta.
—No podemos esperar —dijo—. Si ese mensaje es una amenaza, el puerto es el epicentro. Ya han matado a uno de los nuestros; cada minuto es un riesgo para las m