CAPÍTULO 116. Ecos de traición.
Capítulo 116
Ecos de traición.
La madrugada se deshilachó en el horizonte y el gris frío del amanecer fue entrando por las ventanas de la comisaría central. Afuera, la ciudad recuperaba su pulso, dentro de las oficinas policiales, en la sala de evidencia, el tiempo iba a otra velocidad: lento, metódico, cruelmente preciso. La paradoja no pasó desapercibida para nadie —mientras la urbe retomaba su rutina, allí adentro desmantelaban un engranaje oscuro que hasta anoche aún respiraba con impunidad