CAPÍTULO 106.Una cruda verdad.
Capítulo 106
Una cruda verdad.
La noche llegó con esa lentitud pesada que precede a un mal presagio. Afuera del penthouse, la ciudad mantenía su curso distante; arriba, entre cortinas corridas y la luz tenue de una lámpara, Isabela intentaba ordenar papeles sin ánimo alguno.
El día había dejado pequeñas heridas: llamadas sin respuesta, la sensación de que alguien los observaba desde las sombras.
Cuando oyó el golpe seco en la puerta principal su pulso se aceleró de inmediato, fue entonces cu