Mundo de ficçãoIniciar sessãoLord Ashford no era un hombre fácil de engañar. Su inteligencia, fría y calculadora, era su mejor arma, y los sutiles cambios en el comportamiento de Lady Eleanor no habían pasado desapercibidos para su ojo clínico.
Antes, durante la temporada en Londres, ella era la obra maestra de la discreción: reía con una gracia medida y vacía en los salones, obedecía las directrices de su madre con una docilidad que rayaba en







