Mundo ficciónIniciar sesiónLa gran mesa de caoba del comedor resplandecía bajo el fulgor de decenas de velas en candelabros de plata, proyectando destellos danzantes sobre la vajilla de porcelana fina y las copas de cristal tallado. Lady Whitcombe presidía la velada con su acostumbrada elegancia hierática, una anfitriona perfecta en medio de un selecto grupo de vecinos influyentes de la campiña y de dos invitados de notable interés, recién llegad







