Mundo ficciónIniciar sesiónEleanor aguardaba en la penumbra sagrada de la biblioteca, un refugio donde el silencio, poblado únicamente por el susurro de las páginas, parecía tejer un escudo a su alrededor contra el hilo de las sospechas. En sus manos, abierto sobre las rodillas como un devocionario profano, descansaba un volumen de poemas de Milton. Pero entre sus páginas, oculto en el pliegue del lomo, yacía un nuevo mensaje, escrito con una tinta que







