Mundo ficciónIniciar sesiónEleanor llevaba días sintiendo la presión de los ojos sobre su espalda, una sensación constante que le erizaba la nuca incluso en la aparente seguridad de sus aposentos. El espionaje era una prisión invisible cuyos barrotes eran los rumores, las miradas laterales y el súbito silencio de los criados cuando ella entraba en una habitación. Cada sombra parecía contener una amenaza, cada crujido del suelo, un paso aje







