Mundo ficciónIniciar sesiónLa biblioteca de los Beaumont era un santuario de silencio en medio de la algarabía del baile. Los muros, cubiertos de estanterías altas, olían a cuero y polvo, y apenas unas lámparas bajas proyectaban un resplandor dorado sobre las encuadernaciones. Eleanor entró con paso tembloroso y cerró la puerta tras de sí. El murmullo distante de la música parecía llegar desde un mundo que ya no le pertenec&i







