El Dr. Elías, testificando en vídeo desde Dubái por motivos de seguridad, había sido el testimonio más impactante. Su voz, aunque virtual, había resonado con autoridad.
« Yo traté al Jeque Hassan Al-Farsi, a quien envenenaron lentamente. Y el Senador Caldwell, a través de sus socios en la familia Al-Farsi, Amir y Nasser, estaba al tanto de la conspiración. Él recibió el pago por mantener el silencio y garantizar la transición de poder en Al-Farsi Petroleum. El mismo veneno, el T-19, que se usó