Mundo ficciónIniciar sesiónEl sonido del disparo fue absorbido por el silenciador, no fue un bang sino un siseo metálico, algo más parecido a un suspiro de muerte.
La fracción de segundo entre el estruendo causado por el caos, el desorden de los secuestradores y el impacto lo fue todo, Eleanor cerró los ojos, no por miedo al final, sino por el estúpido y corrosivo dolor de la traición, pero cuando esperaba el impacto, este nunca llegó.
El grito que







