Eleanor le devolvió la mirada.
— CEO, me gusta cómo suena.
— Me gusta cómo suena lo que hicimos para conseguirlo.
La tensión entre ellos era insostenible, era el deseo nacido de la adrenalina y la supervivencia, era un cóctel explosivo, así que ella no se anduvo con rodeos y dio un paso más, acortando la distancia de forma definitiva.
Tariq comprendió, la necesidad de romper la fachada, de ser solo dos personas que se deseaban sin límites ni conspiraciones de por medio, la necesidad de sentir,