La noticia de Eleanor Vance como la dueña mayoritaria de Al-Farsi Petroleum, impactó las bolsas de Dubái con la fuerza de un misil, el mercado no reaccionó con pánico, sino con alivio. Los traidores estaban fuera, y la Rosa del Desierto era legalmente intocable. La alianza era un éxito.
En la suite del Burj Khalifa, la euforia era un campo de energía y de celebración.
Tariq se acercó a Eleanor, y sus ojos brillaban con un orgullo posesivo que no se molestó en ocultar, había terminado con la jun