La sonrisa de desdén de Aleksander era totalmente increíble; él parecía que disfrutaba de la idea que tenía al suponer que me encontraba celosa.
—Quiero que bajes de esa nube, gran tonto. No pienses que voy a armar una escena de celos porque no es el caso; ambos sabemos perfectamente que amor entre nosotros no hay e inclusive no soy una mujer que anda celando a un hombre porque mira a otras mujeres. Si piensas que vas a estar mejor al lado de otra, adelante, la puerta se encuentra abierta.
Me solté del agarre de Aleksander y luego de esto me fui con Analía; nosotras caminábamos por las tiendas que nos ofrecía este inmenso edificio y sonreía al ver tantas cosas lindas.
Una sola cosa fue lo que captó mi atención, una pulsera de oro puro con motivos de chef. Tenía varias piezas que colgaban en un estilo de pulsera Pandora.
—Brielle —Aleksander me llamó y miré que estaba en la tienda del frente—. Es aquí donde tenemos que ir.
Me moví y dejé atrás aquella pulsera; entramos a la tienda, que