En el pecho de Brielle había un peso muy grande, ella trataba de mantenerse tranquila, pero al final no podía lograrlo por mucho tiempo y era en ese momento en el que la nostalgia la invadía.
—Antonia era una persona maravillosa según lo que me cuenta Analía —él sonrió —es una lástima el final que tuvo.
—Ella fue feliz con sus hijas y puedo asegurar que durante el embarazo mientras sentía como las gemelas crecían, créeme cuando te lo digo — Brielle sonrió — ella pudo conocer la verdadera felicidad antes de irse de este mundo y de alguna manera eso me tiene tranquila por completo.
Al final ellos se fueron a dormir, pero no podían. Escucharon el llanto de las gemelas y se levantaron de prisa. Aleksander las cargó mientras las arrullaba, sin embargo, no se quedaron calladas hasta que Brielle las tomó entre sus brazos.
—Es increíble —él se sorprendió —es la primera vez que reaccionan conmigo de esa forma y me atrevo a decir que es lo mismo contigo.
—Antonia me decía que tenía una habilid