Mi habitación estaba lo suficientemente cómoda para quedarme dormida hasta tarde, al final me levanté y recordé con amargura que hoy era el último adiós de Antonia.
Perspectiva de la autora.
Aleksander entró al cuarto de Brielle y fue ahí donde la miró llorando, se acercó a ella con una paz que quería transmitirle.
—Vamos, quiero que vayas a ver a las gemelas antes de que nos marchemos a la funeraria. Ya todo se encuentra listo.
—Está bien —Brielle secó sus lágrimas —tengo que ver que ellas se