Me detuve; no tenía idea de cuál era la emergencia que había en estos momentos y rogaba que no fuera algo complicado.
—¿Qué es lo que sucede? —tomé las riendas del caballo con fuerza—. ¿Todo está bien con las niñas?
—Sí, con las niñas todo está bien —miré cómo él comenzaba a jadear y apoyaba sus manos en sus rodillas—, pero quiero que bajes en este momento porque no puedes montar a caballo si te encuentras embarazada; el bebé puede sufrir por eso.
Lancé un suspiro pesado y no dije nada; al fina