Sebastián logró comprender todo lo que decía y supo retirarse sin exigir algo que él no había cultivado. Decidí quedarme un momento a solas y me fui a un rincón oscuro; mientras estaba ahí, pude ver que dos mujeres salieron a la terraza y se pusieron a hablar ahí mismo.
—No puedo creer que Aleksander tuviera el mal gusto de escoger a una gorda así; es increíble que tenga esa clase de preferencias. Antes se había comprometido con una mujer que le puso los cuernos y ahora se viene a fijar en una t