Al final salimos del cuarto y fuimos a la sala; la tía abuela Adelaida nos recibió con una sonrisa mientras veía unas cosas en el periódico.
—No puedo creer que no me dijeras que te habías casado con una jovencita tan linda como lo es esta muchacha y que de paso serías papá.
—Supongo que todo fue muy rápido para avisar, pero quiero decirle que la ceremonia religiosa va a ser llevada dentro de poco tiempo, probablemente después de que nazcan mis tres hijos.
—Es bueno saber eso; sabes bien que sie