Aleksander me puso en el suelo; miré que traía las bolsas de medicina y sonreí aún más. Mis manos se deslizaron en su rostro y comencé a llenarlo de besos por todos lados.
—Solo fui por tu medicina, no es para que agradezcas tanto. Además de eso, pues es mi obligación, amor, en serio que sí.
—No hago esto por las medicinas. —Me aparté de Aleksander y lo vi con el más profundo amor—. Es por lo que has hecho en el pueblo; el alcalde llamó y me contó todo.
Aleksander se quedó callado y evitó todo c