Lo que no esperaba era que la mujer terminará cayendo en un carbón encendido, la vieja comenzó a pegar gritos por lo sucedido y terminamos viendo en su falda una parte del glúteo bien quemada.
—Largo de aquí —la voz del hijo del señor Lennox resonó por todo el sitio —no pienso permitir que entren a propiedad privada como si fuera suya.
Analía se fue a los brazos de la señora Diana y yo entré a la cabaña, tomé el rifle que se encontraba ahí y en el momento que iba de salida pude ver como el hijo