En la foto aparecía el padre de Claude, pero abrazaba a una joven.
Una joven cuya sonrisa se parecía mucho a la que ella tuvo en su juventud.
La madre de Claude palideció y rompió a llorar.
—¿Quién es esa? ¿Cómo puedes hacerme esto?
El padre de Claude, al verse expuesto, abandonó toda pretensión.
—¿No es lo que tú misma hiciste? Tú misma le encajaste Mabel a nuestro hijo. Solo cometí el error que todo hombre comete. No voy a traerla a casa. Al menos no habrá otro hijo ilegítimo aquí.
Dicho