Mundo ficciónIniciar sesiónAlex
El despertador biológico de mi cuerpo me traicionó a las cinco de la mañana, como siempre lo hace. Pero, esta vez, no desperté en las sábanas de hilos egipcios de mi penthouse o en una suite de hotel en Frankfurt. Desperté sintiendo el calor del cuerpo de Clara contra el mío, el peso leve de su respiración contra m







