Mundo ficciónIniciar sesiónElena miraba a su hermano, para ella siempre lo sería, a pesar de todo, tenía el rostro pálido pero la voluntad firme.
— ¿Boda? ¿Quién se casa?
— Luciana — Dario escupio.
— ¿Qué? ¿Greco está loco? — Solo pudo decir.
— Está acorralado — Darío respiró hondo, la rabia se había convertido en una claridad aterradora — Nos necesitaba a nosotros dos, a mí, como hijo para un legado, y a ella, como su protegida para su imagen, pero como ahora que cree que estamos muertos, está acelerando todo.
— Si la casa con alguien, ya no podrás acercarte…
— No lo hará, Giubilei lanza la primera bomba mañana al mediodía, eso iniciará la tormenta de mi*erda, Greco estará ocupado defendiéndose en el Senado, y con la prensa, sus guardias estar







