La llamada de Vincenzo.
Mientras, Matteo no parecía demasiado afectado por eso, Dante sí, es la primera vez que veía a Valentina tan molesta. Matteo seguía concentrado en su mapa, girando piezas, probando encajes, descartando con mucha paciencia.
Después de unos minutos dijo, sin levantar la vista.
— La Plaza de San Marcos es difícil…
Dante se sentó frente a él, la taza humeante entre las manos.
— Eso es porque tienes muchas piezas parecidas. Por separado parecen iguales pero cuando las detallas son diferentes.
— Sí…