Mundo ficciónIniciar sesiónValerie Crowel no ha tenido una vida fácil, por cosas del pasado su padre la odia y solo se dedica hacerle la vida imposible, y justo cuando ella cree poder ser feliz circunstancias difíciles llegan a su vida haciéndola vivir cosas horribles y llevándola a lugares inesperados. Entre todas las pruebas que la vida pone en su camino Valerie se da cuenta de que aún en las situaciones más difíciles hay personas que aún en medio del sufrimiento logran hacerte sonreír y que el amor suele venir en empaques diferentes y a veces hasta con regalos inesperados.
Leer másMagnusMe encuentro en mi despacho con un cerro de documentos que requieren mi total atención, aunque esta mañana, en particular, me cuesta concentrarme en lo que leo, sobre todo porque tengo la sensación de que me golpean constantemente en la cabeza con un martillo, lo que me deja con una migraña horrible y un humor aún peor. No recuerdo mucho de lo que ha pasado estas dos noches en las que le he cedido el control a Troyan, pero sé que nos hemos estado desvelando y levantándonos muy temprano, y eso es lo que me tiene así.Eso y su insistencia constante por estar cerca de Valerie, esa irritante humana que parece un hada de la nieve.−Es nuestra pequeña hada de las nieves y no es irritante− Troyan abrió tan fuerte el vínculo que logró aumentar el dolor de cabeza.−Cierto, ella no es tan irritante− contesté dándole parte de la razón− El irritante eres tú que no dejas de hablar de ella todo el día− añadí cuando sentí que se empezaba a regodear por tener la razón.—Ay, por favor, como si
Desperté con la luz del sol colándose por la ventana, mis ojos aun pesaban un poco por la desvelada de la noche anterior, pero mi mente estaba demasiado viva para sentir solo cansancio. Cada instante con Troyan regresaba a mí en hermosos recuerdos, cada mirada de Magnus con esos ojos brillosos entre plateado y dorado hacían algo en mi corazón que me era imposible de ignorar.Me revolví entre las sábanas intentando aferrarme a un control que al parecer no tenía. Por más que lo intentara no podía dejar de pensar en él, en el lobo y en el hombre, en cómo me habían mirado y cómo mis propias emociones se habían desbordado ante su cercanía. Me levanté y me acerqué a la ventana, inhalando el aire fresco y recordando como Troyan me había traído hasta mi habitación y acomodado en mi cama, una sonrisa inevitable nació en mis labios al pensar de nuevo en el beso que dejó en mi frente y en las palabras que me dedicó antes de irse.-Duerme bien mi pequeña hada, mañana te estaré esperando en el mis
No podía dormir. Los recuerdos se arremolinaban en mi mente atormentándome sin parar, cada vez que cerraba los ojos tratando de dormir el recuerdo de las múltiples torturas y todo el sufrimiento que pase se reproducía como una película causando un terrible dolor al cual ya me empezaba a acostumbrar. Cada recuerdo me golpeaba con fuerza a pesar de que creí haber olvidado ya muchas cosas, sin embargo todo seguía latiendo y doliendo en algún rincón de mi corazón. Magnus. Su nombre surgía como un susurro que se mezclaba con mis otros tormentos, me dolía su indiferencia y rechazo hacia mí, me hacia preguntarme si hay algo malo en mi que hace que las personas que deberían amarme no lo hicieran. Me revolví en la cama intentando ignorar la inquietud que crecía en mi pecho, cada sombra de la habitación parecía extenderse y acunarme con dedos fríos; mire el reloj y este marcaba la media noche la luna ya había alcanzado su punto más alto y se filtraba por el pequeño espacio entre las cortina
Valerie. La noche se sintió eterna, cada intento de conciliar el sueño era frustrado por un torbellino de pensamientos y recuerdos. La imagen de Magnus, su mirada gélida y la desconfianza palpable, se repetía una y otra vez en mi mente. Sabía que había cometido un error al mentir, que había cavado un abismoaun más grande entre nosotros incluso antes de que realmente comenzáramos a construir algo pero el miedo me había paralizado. Por otro lado la culpa me consumía, cuando desperté me prometí a mi misma que no ocultaría nada, que sería honesta y transparente en esta nueva vida. Y sin embargo, había tropezado en la primera oportunidad y necesitaba remediarlo inmediatamente , necesitaba confesar la verdad a Magnus y asumir las consecuencias de mis actos. Con esa determinación empecé a preparar lo que le diria a Magnus, pasé horas pensando cual seria la mejor manera de decirle la verdad pero al mismo tiempo me acobardaba al pensar que él tampoc
Último capítulo