Magnus
Me encuentro en mi despacho con un cerro de documentos que requieren mi total atención, aunque esta mañana, en particular, me cuesta concentrarme en lo que leo, sobre todo porque tengo la sensación de que me golpean constantemente en la cabeza con un martillo, lo que me deja con una migraña horrible y un humor aún peor. No recuerdo mucho de lo que ha pasado estas dos noches en las que le he cedido el control a Troyan, pero sé que nos hemos estado desvelando y levantándonos muy temprano,