Valerie.
La noche se sintió eterna, cada intento de conciliar el sueño era frustrado por un torbellino de pensamientos y recuerdos.
La imagen de Magnus, su mirada gélida y la desconfianza palpable, se repetía una y otra vez en mi mente. Sabía que había cometido un error al mentir, que había cavado un abismoaun más grande entre nosotros incluso antes de que realmente comenzáramos a construir algo pero el miedo me había paralizado.
Por otro lado la culpa me consumí