Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl amanecer en Luminaria había sido más frío que de costumbre. La bruma se arremolinaba sobre las laderas cercanas, mientras el sol, tímido, comenzaba a colarse entre las nubes pesadas, tiñendo el cielo de un gris pálido que prometía un día cargado de presagios. Desde la ventana más alta del faro, Amara observaba el horizonte con los ojos violetas brillantes, más intensos por la preocupación que hab&iac







