Mundo ficciónIniciar sesiónEl amanecer rompió lentamente el abrazo de la noche, desdibujando las estrellas y pintando el cielo con tonos anaranjados y malvas. Amara y Lykos, aún juntos, contemplaban el horizonte desde la ventana de su refugio, conscientes de que el día traería nuevas batallas, no solo fuera, sino dentro de ellos mismos.
Los ecos de sus promesas aún vibraban en sus corazones cuando un mensajero irrumpió apresurado en la estancia, la capa ond







