Mundo ficciónIniciar sesiónLa gala avanzaba con el ritmo elegante de un reloj suizo. Las luces doradas descendían como caricias desde las arañas de cristal, y la música de cuerdas envolvía la noche en un susurro seductor. En la pista, las figuras se deslizaban como en un juego secreto de poder y deseo, donde cada paso podía cambiar el destino de los que se atrevían a moverse demasiado cerca.
Mia Joh







