-¿Ya estás más calmada?- fue la pregunta del Ceo al sentir como los latidos del corazón de Alicia eran mucho más tranquilos que antes. Y esperaba que si porque no le había gustado para nada la expresión de miedo que ella le había reflejado.
Alicia se demoró en responder hasta que varios segundos después se incorporó con los ojos rojos al igual que las mejillas. Los parpados ligeramente hinchados. Vincet le acarició la mejilla limpiando la humedad que estaba en esta.
-Acaso pensaste que te iba