El sonido del celular era atormentador, tanto que Lukas protestó gruñendo y removió de mala manera casi despertando a la mujer que estaba acostada sobre él. Aun así, el sonido no se despertó por lo que se vio obligado a estirar la mano y agarrar este en la mano. Abrió ligeramente los ojos y en la pantalla estaba el nombre de Vincet.
Chasqueó la lengua, qué hacía llamándolo tan temprano, aunque no lo era. La hora que marcaba la pantalla eran las 11 de la mañana. Y es que ahora recordaba, se habí