Alicia miraba el monitor de su pantalla sin poder escribir ni una sola palabra de todos los documentos que tenía que traducir a su lado. Aún tenía tiempo para poder hacerlos y lo agradecía porque su mente estaba en otro lado. Vincet no se había podido quedar mucho tiempo… más bien, al despertar al otro día después de su visita sorpresa, tras toda la tarde de sexo, una cena en un restaurante cercana, dormir juntos y abrazados, había tenido que salir de vuelta por un problema en la empresa que Lu