Como que Lukas había entendido muy bien que Juliana se había tomado en serio castigarlo, porque estar moviéndose encima de él de forma tan suave, después de haberse corrido y no dejado recuperar era una total tortura. La cadera de ella sobre él, su sexo húmedo y descubierto se movía de adelante hacia atrás sobre su pene, pero sin meterlo, aunque lo tentaba introduciendo su glande ligeramente en su interior para después sacarlo con un sonido húmedo.
-Cachorrita- la voz de él salió quebrada.
Las