Alicia se había dado cuenta de una cosa. Vincet era un hombre mucho más empalagoso de lo que parecía. En su primer encuentro y también las semanas que había vivido con él había mostrado una personalidad fría y hasta cierto punto evitaba el contacto en exceso con las personas, sin embargo, la cosa cambiaba cuando la relación también cambiaba.
Ahora era alguien que le gustaba demasiado el contacto físico con ella. Y cuando decía demasiado, era demasiado, por muy sutil que fuera y con la excusa qu