El aire de la ciudad se sentía más pesado de lo habitual mientras Nelly caminaba apresuradamente hacia el apartamento de Lucía. Sus pies apenas tocaban el suelo, su mente estaba en otro lugar, enredada en una maraña de emociones que no podía desenredar. Su corazón latía con fuerza y su respiración era entrecortada, como si el aire se negara a llenar por completo sus pulmones.
Cuando llegó a la puerta, golpeó con desesperación, sin importarle si su amiga estaba ocupada. Unos segundos después, Lu