El sol colgaba alto sobre el cielo despejado, bañando el jardín con una luz cálida y dorada. La brisa mecía suavemente las ramas de los árboles, cuyas hojas susurraban con cada movimiento, como si quisieran formar parte de la celebración. En el aire flotaba el aroma dulce de las flores del rosal cercano, mezclado con el perfume de la crema de mantequilla del pastel y el césped recién cortado. Todo en ese día parecía alinearse con una sola intención: rendirle homenaje al primer año de vida de Da