El Precio de la Luz

Nova cumplió un año exactamente el día en que el cielo se rompió.

No fue una metáfora. Aquella mañana, mientras Lira preparaba un pequeño pastel en la cocina, una grieta literal apareció en el firmamento sobre La Grieta. Una línea negra que cortaba el azul como una herida fresca. La gente salió a las calles aterrorizada. Algunos gritaban. Otros se arrodillaron.

Dentro de la casa en la colina, Kael sintió el cambio antes de verlo.

Estaba jugando con Nova en el suelo cuando la bebé se quedó completamente quieta. Sus ojos, normalmente dorados con vetas plateadas, se volvieron completamente negros por un segundo. Luego miró a su padre y proyectó una sola imagen en su mente: la grieta en el cielo… y a él mismo cayendo dentro de ella.

Lira entró corriendo al salón con Selene y Ares detrás.

—¿Lo sentiste? —preguntó, jadeando.

Kael asintió, aún sosteniendo a Nova.

—Se está abriendo. Y esta vez no es una entidad. Es la grieta misma.

Selene, con apenas seis años, habló con una madurez inquietante:

—Nova es la llave. Pero no para cerrarla… sino para decidir si debe seguir abierta.

La bebé soltó un gorgoteo alegre, como si todo fuera un juego.

Durante las siguientes horas, la grieta siguió expandiéndose. Ya no era solo una línea. Era un abismo vertical que parecía tragarse la luz del sol. Kael activó todos los sistemas de defensa que aún conservaba de su antigua vida. Barreras energéticas, sensores, incluso algunos drones que había mantenido ocultos.

Pero sabía que nada de eso sería suficiente.

Esa noche, después de acostar a Ares y Selene, Kael y Lira se quedaron despiertos vigilando a Nova. La bebé dormía plácidamente en su cuna, brillando con más intensidad que nunca.

Lira se acercó a Kael y lo abrazó por detrás.

—Tenemos que hablar de lo que pasará si no podemos contenerlo.

Kael se giró y la miró. Había miedo en sus ojos, algo que Lira rara vez veía en él.

—Si la grieta se abre del todo —dijo él—, este mundo tal como lo conocemos desaparecerá. Y Nova… ella es la única que puede decidir qué pasa después.

Lira tomó su rostro entre las manos.

—Entonces le daremos una razón para elegir nuestro mundo.

Lo besó con urgencia. El miedo se transformó rápidamente en necesidad. Kael la levantó y la llevó hasta la habitación principal, cerrando la puerta tras ellos. La desnudó con prisa, casi con violencia, y Lira respondió con la misma desesperación.

La tomó contra la pared, entrando en ella de una sola estocada profunda. Lira gimió su nombre, clavando las uñas en su espalda mientras él la follaba con fuerza. No fue un acto de amor. Fue un acto de afirmación. De recordarse mutuamente que seguían vivos, que seguían juntos.

Kael la llevó hasta la cama y la penetró desde atrás, sujetándola por las caderas. Cada embestida era más fuerte que la anterior. Lira enterraba el rostro en las almohadas para ahogar sus gritos. Cuando llegaron al clímax, lo hicieron casi al mismo tiempo, temblando violentamente.

Se quedaron abrazados en silencio durante varios minutos.

—Pase lo que pase mañana —susurró Kael contra su cabello—, tú y yo empezamos esto juntos. Y lo terminaremos juntos.

Lira giró la cabeza para besarlo.

—Siempre.

Al amanecer, la grieta se había expandido tanto que cubría casi un tercio del cielo. La ciudad estaba en pánico.

Kael, Lira y los niños se dirigieron al antiguo templo subterráneo donde todo había comenzado años atrás. Nova iba en brazos de su madre, curiosamente tranquila.

Cuando llegaron al centro de la cámara principal, la grieta en el cielo se reflejaba perfectamente en el suelo pulido del templo. Era como si dos mundos estuvieran a punto de chocar.

La entidad más antigua que habían enfrentado jamás apareció frente a ellos. Esta vez no habló. Simplemente extendió una mano hacia Nova.

Selene y Ares se colocaron delante de su hermana pequeña, protegiéndola. Kael y Lira se pusieron delante de sus tres hijos.

—Esta vez no —dijo Kael con voz firme—. Ya no somos vuestras piezas.

Nova comenzó a brillar con tal intensidad que todos tuvieron que cubrirse los ojos. La bebé flotó lentamente fuera de los brazos de Lira, elevándose en el aire. Su pequeña mano se extendió hacia la grieta en el cielo.

Y entonces tomó una decisión.

Con un estallido de luz que cegó a todos los presentes, Nova cerró la grieta.

El cielo volvió a ser azul.

El silencio que siguió fue ensordecedor.

Nova descendió lentamente hasta los brazos de su padre. Sus ojos volvían a ser normales. Sonreía como si solo hubiera hecho una travesura.

Lira se acercó y abrazó a su hija con lágrimas en los ojos.

—Lo lograste, mi amor.

Kael miró al cielo despejado y luego a su familia. Por primera vez en años, sintió una paz verdadera.

—Se acabó —dijo en voz baja.

Selene negó con la cabeza.

—No, papá. Solo empieza ahora.

Años después, cuando Nova tenía siete años, la familia se reunió en el mismo porche donde todo había comenzado a tomar sentido. La ciudad prosperaba. La gente ya no recordaba las corporaciones. Solo contaban historias sobre el CEO que renunció a todo por amor y la mujer que llegó desnuda a destruir su imperio.

Kael, con algunas canas ya en las sienes, abrazaba a Lira mientras veían jugar a sus tres hijos.

—¿Te arrepientes de algo? —preguntó ella.

—Solo de los años que viví sin sentir esto —respondió él, besando su sien.

Lira sonrió y apoyó la cabeza en su pecho.

—Entonces lo hicimos bien.

Nova se acercó corriendo y se subió al regazo de su padre.

—Papá, ¿me cuentas otra vez cómo mamá entró desnuda en tu torre?

Kael rio y miró a Lira con todo el amor del mundo.

—Claro, pequeña. Érase una vez… una mujer indomable que entró a comerse una manzana… y se terminó comiendo el corazón de un CEO.

Lira soltó una carcajada y besó a su marido.

Y mientras el sol se ponía sobre La Grieta, la familia que había cambiado el destino del mundo se quedó allí, junta, exactamente donde debía estar.

Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP