Quinientos años después de aquella noche que lo cambió todo.
La nave generacional Indomable I había completado su primer salto interestelar. Ahora orbitaba un exoplaneta azul-verde al que habían llamado “Nuevo Amanecer”. Los árboles dorados ya crecían en los invernaderos de la nave y se preparaban para ser plantados en suelo alienígena.
Lira XLI, de treinta años, estaba de pie en la plataforma de descenso, vestida con el traje ligero de exploración. Su cabello negro estaba recogido en una trenz