La brisa fría de la noche se colaba por las ventanas de la oficina mientras Nicolás Valverde contemplaba la ciudad iluminada desde lo alto. Su encuentro con Lorenzo no solo había despertado viejas ambiciones, sino también una inquietud que lo atormentaba. No podía evitar preguntarse qué tan lejos estaba dispuesto a llegar por el poder y el control que alguna vez había perdido.
El sonido del teléfono interrumpió sus pensamientos, y al contestar, la voz de Lorenzo resonó con la misma serenidad co