El sol comenzaba a ocultarse tras las colinas que rodeaban la mansión de los Alarcón, bañando el horizonte en un cálido tono anaranjado. Aitana, sentada en su despacho, revisaba informes y documentos relacionados con las últimas alianzas del grupo. Su vida, desde que había tomado las riendas de la empresa, había sido una constante batalla por mantenerse en la cima, y, al mismo tiempo, sobrevivir a las intrigas que parecían tejerse a su alrededor.
De repente, un golpe suave en la puerta interrum