A la mañana siguiente, Nicolás revisaba los informes de sus recientes movimientos cuando recibió una notificación en su teléfono. Era una dirección en las afueras de la ciudad, sin remitente y con un mensaje críptico que solo decía: "*Llega solo si quieres respuestas.*" Nicolás frunció el ceño, intentando identificar al autor del mensaje, pero rápidamente descartó a sus enemigos más obvios. ¿De la Fuente? Poco probable. ¿Algún traidor en sus filas? Posible, pero no tenía indicios claros. Sabía